miércoles, 5 de septiembre de 2007

Feminismo y arte


Mary Beth Edelson
"Some living american artists/Last supper",
1971





Sandie Lee
Bona Lisa

1992

El feminismo abrió un nuevo horizonte artístico a las mujeres y fue uno de los movimientos culturales más importantes de la historia del siglo XX.

Una historia dominada por los hombres

¿Por qué no ha habido mujeres artistas de la talla de Miguel Ángel, Rembrandt o Picasso? ¿Por qué en la historia del arte occidental, hasta bien entrado el siglo XX, prácticamente no hay mujeres "innovadoras" o "exitosas"? ¿Por qué no se recuerdan mujeres artistas "geniales"? ¿Por qué la mayoría de las mujeres artistas vivieron a la sombra de sus maridos, amantes o mentores artistas?


En la década de los años 60 del siglo XX un grupo de mujeres de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, todas ellas especialistas o interesadas en el arte como historia y como práctica, se hicieron estas preguntas. Estas mujeres se veían a sí mismas como "feministas", porque desde su ámbito profesional participaban del "despertar" que caracterizó a esos años y que implicó una intensa reflexión y denuncia de las causas de represión femenina a nivel social, político, familiar, sexual y cultural.

Nancy Fried
Exposed Anger
1992

La preocupación de las feministas acerca de la condición de las mujeres está estrechamente ligada a otros acontecimientos y movimientos que sacudieron la conciencia del mundo, como el movimiento por los derechos civiles de la población negra en Estados Unidos, la guerra de Vietnam, el lanzamiento al mercado de los anticonceptivos, la experimentación con drogas psicotrópicas, los movimientos estudiantiles y hasta la llegada del ser humano a la Luna. En fin: el feminismo fue uno de los eslabones del "despertar" social de grupos hasta entonces marginados de los espacios de poder.

Para analizar la silenciosa presencia de las mujeres en la historia del arte, las estudiosas feministas partieron del rechazo a cualquier insinuación de una supuesta incapacidad "natural" de la mujer para la creatividad artística y se centraron en el terreno que, en su opinión, daría respuesta a todas las interrogantes: la condición social y política de la mujer en el campo del arte.

Según estas mujeres durante prácticamente toda la historia de la humanidad el hombre había construido el mundo social, intelectual, artístico y religioso a su imagen y semejanza, dado que los hombres detentaban el poder en la mayoría de los ámbitos de la vida. En este sistema centrado en los hombres, las mujeres habían tenido muy pocas oportunidades de desarrollar sus capacidades con el mismo alcance que los varones.


Mary Beth Edelson,
The Young Lady Garland Puts Up a Fight,
1996
Técnica mixta

Así, en el campo artístico, la enorme mayoría de las obras las producían los hombres, para un público masculino y con mensajes que reflejaban los sueños, expectativas y fobias de los hombres. Además, aunque el acceso de mujeres al estudio formal del arte no estaba prohibido, había políticas que de hecho limitaban su desarrollo profesional.

Todavía en 1893 en las academias de arte europeas no se admitía a mujeres en la clase de dibujo de desnudo, porque se consideraba indecoroso. De este modo a la mujer le estaba vedado uno de los entrenamientos más importantes del aprendizaje artístico. En cambio se presentaban menos obstáculos para que la mujer se dedicara a las artes menores tales como el bordado, pintura de cerámica, etcétera, actividades en las que eran socialmente más aceptadas.

Las feministas que comenzaron a interesarse por desentrañar la condición social de la mujer en el mundo del arte, le dieron mucha importancia a la idea que la cultura occidental perpetuaba acerca las diferencias entre los géneros como causa para la inequidad de oportunidades. Según ellas, la idea dominante era que la mujer se relacionaba más con la naturaleza y la intuición; y el hombre con la cultura y la actividad intelectual. Esta visión fue inventada por los hombres, decían las feministas, y había llevado al desprecio de cualquier aportación cultural o intelectual femenina.

De ahí que las mujeres encontraran sólo oportunidades circunstanciales para exhibir su trabajo y desarrollar su obra como artistas. La pregunta "¿cuál es la diferencia entre los hombres y las mujeres?" fue central en las preocupaciones feministas. Durante la década de los años 70 estas mujeres se dedicaron a explorar en qué eran diferentes las mujeres de los hombres. Y en el terreno artístico se preguntaron de qué manera podía expresarse el "ser femenino".


El feminismo de los años 70, cuando "lo personal es político"

Hasta los años 70 no había existido una expresión auto-conciente de las mujeres en el arte que articulara sus experiencias desde una posición política y social y que tratara de dar a esta expresión un sentido universal. El eslogan "lo personal es político" habla de cómo las feministas decidieron comunicar sus experiencias personales para mostrar a otras mujeres que todas ellas (artistas y no artistas, feministas y no feministas) compartían problemas y reflexiones comunes.

Deliberadamente las artistas feministas situaron sus obras en su experiencia social como mujeres y partieron de la aceptación de que la experiencia femenina es diferente a la de los hombres pero igualmente válida. El principio clave de las feministas era el despertar de la conciencia, definido por las teóricas como el "método de usar la propia experiencia como la forma más válida para formular análisis político". La lucha no era simplemente para dar el voto a la mujer o abrirle espacios profesionales, sino que intentaban rediseñar el papel de la mujer en la sociedad. Las feministas se afirmaron como grupo, así como los negros y los chicanos, para hacer un frente común a la opresión.

Las primeras feministas veían en sí mismas la fuente más importante de conocimiento. Propusieron una nueva posición para la mujer en el arte, como sujeto más que como objeto; como interlocutoras activas y no como temas pasivos (especialmente como objeto sexual). Muchas mujeres feministas de los 70 apoyaron esta meta, pero no tenían todavía muy claro cuál era la "naturaleza" de la identidad femenina, ya que eran ellas mismas quienes debían redefinirla.

Mary Beth Edelson
"La gran cabeza"
1995-1998


¿Quiénes somos nosotras?


Mary Beth Edelson,
"Some living american artists/Last supper",
1971

Las feministas tenían muy claro qué tan artificial y represiva era la construcción social de los roles de la mujer. Sin embargo, el problema era encontrar, dentro de sí mismas, una voz auténtica que sirviera de base para una nueva y "liberada" identidad femenina. Era muy difícil contestar a la pregunta "¿quién soy yo?" fuera de los marcos sociales de referencia (madre, esposa, trabajadora).

A través del feminismo, las mujeres se dieron cuenta que su "ser" sólo existía socialmente determinado y que la idea

Hanna Wilke
Seura Chaya 2
1978-9

del individuo "auténtico" que se enfrenta a la sociedad era una fantasía romántica. Así, en vez de hacerse la pregunta "¿quién soy yo?", comenzaron a preguntarse "¿quiénes somos nosotras?"; es decir, que exploraban la identidad colectiva, compartida, de las mujeres. Sólo como parte de la comunidad de mujeres, las mujeres individuales podían entenderse a sí mismas como seres humanos. Al respecto, uno de los primeros asuntos de identidad compartida que se exploró fue el tema del cuerpo femenino.

Sin embargo, la definición de mujer para las primeras feministas no era simplemente biológica sino política: el poder feminista era el poder de la mujer como parte de un grupo de mujeres. Esta actitud abrió el camino del cambio político en la sociedad y la puerta hacia la creatividad y la novedad en el arte. La mayoría de las artistas feministas trataron de no usar técnicas tradicionales, como la pintura sobre tela. Mucho arte feminista fue hecho en medios nuevos, como video, performance, arte ambiental, etcétera.

Las feministas entraron a la historia del arte a través del arte conceptual; pero como no estaban interesadas únicamente en la estética sino en la situación de las mujeres en la sociedad y en la historia, sus propuestas siempre tuvieron un sentido de militancia política y social. Un ejemplo de este tipo de necesidad expresiva son las fotografías (que dan la apariencia de "stills" cinematográficos) que Cindy Sherman se toma a sí misma representando y criticando los distintos estereotipos del papel de la mujer en la sociedad.



El cuerpo de la mujer

Nancy Spero,
Chorus Line I

La primera generación de feministas vivió una época en que la represión a la sexualidad de la mujer todavía era intensa. A las mujeres no se les alentaba a apreciar su cuerpo directamente, sino a través de cómo era percibido y usado por los hombres y niños. Las mujeres jóvenes eran enseñadas a valorar sus cuerpos como un trofeo que se otorga o se resiste al deseo masculino y, después del matrimonio, como el vehículo del deber de la esposa.

Por eso las feministas comenzaron desafiando el ámbito más represivo para las mujeres, el sexual. Proclamaban los órganos sexuales femeninos como emblemas metafóricos del poder de independencia de las mujeres y su libertad respecto de la dominación masculina. Una de las creencias establecidas que combatieron las feministas fue la que resume la frase: "biología es destino".

A través del arte, las feministas intentaron liberar a las mujeres de imágenes y actitudes negativas acerca de la anatomía y fisiología femeninas. Trataron temas tabú como el sentimiento ante la menstruación (Judy Chicago en su instalación Menstruation Bathroom) y representaron imágenes realistas o simbólicas de vaginas, senos y otras partes de la anatomía que hasta entonces habían sido un "objeto" de la cosmovisión masculina.

Las feministas celebraron el cuerpo femenino y su poder biológico: querían liberarlo de las exigencias sociales impuestas sobre él, de ser un objeto sexual o maternal, de ser perfectas según los estándares masculinos y cumplir con las exigencias de la moda. Las feministas hacían sus experiencias corporales tema artístico para abstraer el cuerpo de la mujer de la mirada masculina y sus exigencias. En sus palabras, pretendían "descolonizar el cuerpo femenino".

Ana Mendieta
de la seie "Siluetas"
1978

El arte feminista se propuso cambiar el cuerpo femenino de objeto pasivo a agente comunicativo. Crearon imágenes corporales para un público femenino e incluso para la mirada lesbiana. Asimismo, trataron el hasta entonces poco usual tema del enojo o dolor de la mujer a través del arte. Por ejemplo, Nancy Fried desahogó su rabia por el cáncer de mama que la afectaba en una escultura y Hanna Wilke registró en una serie de fotografías el desarrollo del cáncer que la llevó a la muerte.

Otras artistas feministas vincularon su cuerpo con la naturaleza en un sentido mítico y primordial. Como en los tiempos antiguos, encontraron en su propia corporeidad una relación con el "cuerpo" de la Madre Tierra. Así usaron sus cuerpos en rituales asociados con sitios naturales para restaurar la relación entre la naturaleza y los seres humanos. Por ejemplo, la artista cubana Ana Mendieta desde 1975 hizo "siluetas" (algunas en Oaxaca, México) en las que imprime su propio cuerpo en el paisaje.

Entre las feministas también se dio la preocupación por el medio ambiente, movimientos ecologistas y la renovación espiritual del mundo moderno. En esta corriente del arte feminista el enfoque seguía en el "nosotras" y no en el "yo". Así para ellas era muy importante interactuar con los miembros de la comunidad que iban a intervenir artísticamente, así como trabajar en equipo con ingenieros, arquitectos, etcétera.






Las mujeres del pasado

Frida Kahlo
Autoretrato
1940
Oleo sobre tela

Las primeras feministas se dedicaron a conectarse con toda una genealogía de mujeres artistas del pasado. Entre las feministas se desarrolló una genuina admiración por mujeres que aportaron a la cultura, historia y arte de la humanidad, por ejemplo: Frida Kahlo, Susan Valadon, Camille Claudel, Georgia O'Keeffe, Lee Kasner, Louise Bourgeois, etcétera. Asimismo, las feministas se dieron a la tarea de "descubrir" mujeres que habían sido olvidadas por la memoria histórica, pero que habían tenido méritos artísticos.

En obras de arte feministas se rindió homenaje a las mujeres del pasado, la más famosa de ellas es la instalación "The dinner party" (La cena), de Judy Chicago, hecha en 1979. En esta obra, Chicago intentó mostrar una historia simbólica de la lucha de las mujeres por la libertad y la justicia en una sociedad dominada por los hombres. A su mesa invitó a 39 mujeres memorables, desde la "diosa primordial" hasta Georgia O'Keeffe. Esta instalación incluyó muchas técnicas que honran el trabajo femenino, como manteles bordados y cerámica pintada, e involucró la labor de 200 artesanas.

Judy Chicago
The Dinner party

Revaloración del arte decorativo

El feminismo artístico también incluyó una revaloración de las artes tradicionales practicadas por las mujeres a lo largo de la historia, como el bordado, tejido, flores de migajón y otras artesanías atribuidas al quehacer femenino. Las feminstas decidieron honrar la creatividad que siguió los caminos de las artes menores, porque otros estaban prácticamente vedados. Así reutilizaron la decoración que practicaban sus abuelas y dieron nueva vida a estas formas, retando el sistema de valores del orden cultural del cual provenían. Es decir que se identificaron con la tradición femenina, pero le dieron un sentido político-social.

En el mismo sentido, recuperaron patrones decorativos "exóticos", como el japonés y el musulmán, pues querían liberar esas expresiones de la marginación impuesta por el "machismo eurocentrista". Las feministas se enfrentaban así al esquema dominante occidental, a través de formas decorativas consideradas "femeninas" o amaneradas. Como ejemplo está la serie de abanicos de Miriam Schapiro, donde utiliza diseños japoneses para decorar un objeto típicamente femenino.

Miriam Schapiro
NA Elect 1999
Provide, 1982
Acrílico sobre papel
2000

Un nuevo comenzar, la perspectiva femenina

Miriam Schapiro
All purpose fan
1979
Acrílico y collage sobre tela

Para las feministas, el arte hecho por ellas representaba un nuevo comenzar; una segunda parte en la historia de la cultura occidental para completar la larga parte uno, la de la historia masculina. La meta del feminismo era cambiar la naturaleza del arte, transformar la cultura de forma permanente introduciendo la hasta entonces ignorada perspectiva femenina. En el nuevo orden que se implantaría habría mayor equilibrio entre el arte y cultura de los géneros, habría una verdadera "universalidad" que representara las experiencias y sueños tanto de hombres como de mujeres.

Cindy Sherman
Fotografía a color
1980

Muchos críticos e historiadores ven el arte feminista como una corriente vanguardista más, que fue antecedida y precedida por otros movimientos artísticos. La feministas creen que su propuesta es un sistema de valores nuevo, una estrategia revolucionaria; una forma de vida que, como el Dadá o el Surrealismo, cambió todos los estilos y movimientos artísticos desde su aparición. Se planteó que lo revolucionario del arte feminista son sus contenidos, no sus formas.

Por otro lado, en el ámbito académico de la historia del arte, la insistencia de las feministas de dar prioridad a la experiencia y el significado sobre la forma y el estilo, implicó un reto para la valoración moderna del desarrollo de estilos y temas. Uno de los temas que más interesaron desde la perspectiva de la historia del arte feminista es cómo se ha representado visualmente a la mujer en distintas épocas y lugares. Así se hicieron estudios sobre la mujer como ángel o demonio en el arte del siglo XIX, pornografía e imágenes sexuales, imágenes de "femme fatale", mujeres victorianas, mujeres míticas, etcétera.

Lo que el arte debe al feminismo

Se reconocen como las principales aportaciones del feminismo:

Cindy Sherman
Fotografía a color

* La noción de que el género se construye socialmente y no es "natural".
* La revaloración de formas artísticas que hasta entonces no se consideraban parte del "gran arte", como la artesanía y el video.
* Puso en duda el culto al "genio" y a la "grandeza" del artista según los estándares de la historia del arte occidental.
* La conciencia de que detrás de la supuesta "universalidad" hay una serie de perspectivas personales y plurales. La convicción de que todo lo que se consideraba "universal" es en realidad el punto de vista masculino y dominante y tiene que ver con la experiencia masculina, no femenina.
* La creación de nuevas posiciones teóricas y de nuevas categorías estéticas, a partir de la experiencia de las mujeres.
* La apertura del horizonte artístico a temas raciales, sexuales y que tratan preocupaciones sociales.
* La idea de que el arte que encontramos más atractivo es aquel cuyo creador tiene más en común con nuestras experiencias.
* El énfasis en que debe existir un diálogo entre arte y sociedad, entre artista y audiencia, entre mujeres artistas del presente y las del pasado.
* Importancia de la participación de la mujer en la protesta social, como la obra de Faith Ringgold, que lucha simultáneamente contra el racismo y el sexismo.


Revisiones y críticas al feminismo

Treinta años después se ha revisado el feminismo y se acepta que no hay algo así como "un punto de vista

femenino"; que no todo el arte que hacen las mujeres es feminista, ni siquiera el arte que hacen las propias feministas. La pregunta acerca de si el hecho de ser mujer afecta de algún modo el estilo o contenido artísticos, es una de las preguntas fundamentales de la crítica al feminismo de los años 70, por lo que desde los años 80 comenzó a ponerse en duda si existía algo así como una "sensibilidad femenina".

Cindy Sherman
Fotografía

Actualmente se sigue haciendo arte feminista, pero en formas que difieren de las feministas de los años 70. A muchas mujeres artistas no les gusta el estereotipo de la artista feminista porque refiere a un esencialismo, es decir creer que todas las mujeres comparten algo (sensibilidad, experiencias, gustos, etcétera). Al contrario: ahora se reconoce que la "feminidad" es una construcción social y por lo tanto no es una realidad estable, además de que el proceso creativo de las mujeres no es necesariamente distinto al de los hombres.

Sin embargo, el feminismo sigue siendo una línea de pensamiento actual, ya que la experiencia femenina es uno de los temas que se revisan continuamente desde distintas disciplinas intelectuales y artísticas.


Bibliografía:

- Lucie-Smith, Edward: ArToday, London, Phaidon Press Limited, 1995.

- The Power of Feminist Art. The American Movement of the 1970s, History and Impact, Editado por Norma Broude y Mary D. Garrard, Nueva York, Harry N. Abrams Inc. Publishers, 1994.

9 comentarios:

HUMBERTO PINEDA LOPEZ dijo...

¿Por qué en el arte no existen mujeres de la talle de psicaso, Miguel Angel etc?. la misma pregunta podemos hacerla en la ciencia, en la filosofía, porqué no existen mujeres de la talla de Emanuel Kant,David Hume,Descartes etc, simplemente porque los filosofos de la talla de Sócrates, no han podido imponer su Filosofia de la igualdad, en España fue hasta 1976, cuando las mujeres pudieron manejar su propio patrimonio, en México tenemos una ley que obliga a los partidos politicos a postular un porcentaje de mujeres a puestos de elección popular y cuando obtienen el cargo se les hace renunciar para que un hombre ocupe su lugar, es decir no sólo en el arte la mujeres han sido relegadas, este es un fenomeno que sucede en todas las áreas, no es exclusivo del arte.

Josefina Ramos dijo...

Generalmente las mujeres interpretan mal el feminismo, en los 70's cuando el gasto familiar proporcionado por los hombres dejo de ser suficiente, el discurso del feminismo por parte del gobierno, sirvió para mover a las mujeres a trabajar, y se consideró como competir con los hombres a realizar tareas exclusivas de ellos.
Por otro lado tenemos tabú a cerca de nuestro cuerpo por la forma en que nos educaron y repercute en la formaen que nos relacionamos con nuestro cuerpo y sexualidad.
Si este tema se revisara en la escuela, quizá no seríamos ignorantes.

disfrutando una nueva forma de comunicación dijo...

Lourdes Montores:
Este análisis del concepto de feminismo, a través del arte, permite identificar las dificultades que a las cuales se ha enfrentado el género femenino para lograr identidad, reconocimiento y respeto; pero va más allá al permitirnos advertir la gran contribución que el arte ha dado a esa busqueda y lucha por la equidad de género.

Xochitl Rocio Arenas dijo...

Me ha parecido muy interesante viajar por el blog, artes gráficas y poder comentar este trabajo de mujeres, con una perspectiva de género, y que a nivel didáctico es un referente del que, hacer de la mujer mexicana y de como incursiona con su opinión, en este caso, la expresión fotográfica.
Saludos desde aqui al grupo G5, 18, de las aulas virtuales upn.

lourdes dijo...

Humberto Pineda:
La respuesta a tu cuestionamiento de ¿Porqué no hay mujeres pintoras, filósofas famosas? se debe a la desigualdad y discriminación de género presente en la mayoría de las sociedades.
En lo personal considero a Sor Juana Inés dela Cruz una representante fiel de lo que las mujeres podemos lograr. En la actualidad persiste esta desigualdad, la mujer si es casada, tiene que realizar las labores del hogar que le llevan 8 horas diarias, más su trabajo profesional, más horas para actualizarse, cumple varios roles: esposa, madre, hermana, tia, amiga,y un largo etcétera, el hombre sólo realiza las 8 horas de trabajo laboral lo que le da tiempo suficiente para reflexionar, crear, etc.
Saludos desde Sonora
Lic. Lourdes Gracia Vilches

María Guadalupe Cobos Orozco dijo...

Ma. Guadalupe Cobos O.
La RIEMS, entre otros muchos aspectos, señala que: "abrir a los educandos el mundo cientifico-técnico...es primordial, pero además, Es forzoso abrirles las puertas del mundo de lo axiológico.." Es decir, como docentes, propiciar el acceso a la reflexión y análisis de los valores universales (Libertad, Justicia, Solidaridad). Consideramos el blog "Feminismo y arte", como un valioso recurso, para recapacitar, en la igualdad y equidad, desde la perspectiva de género. Además, de tener con ello, la posibilidad de apreciar los valores estéticos, de las tan bien logradas imágenes. Ma. Guadalupe Cobos O.UPN, Generación 5, grupo 054, segundo módulo.

Cecilia Jurado Beltràn dijo...

La mujer fue reprimada desde hace mucho tiempo incluso hasta que Sor Juana Inez de la Cruz se decidio por ser la primer mujer en estudiar,posterior a la segunda guerra mundial la mujer tiene un gran inpacto frente a la sociedad,puesto que se integra en varias areas que solo eran consideradas para los hombres,como: puestos politicos,empresas etc,tambien otro aspecto importante es el derecho al voto.

Cecilia Jurado Beltràn dijo...

Los valores somo la libertad,igualdad,justicia son los que las mujeres no gozaban de ellos,sin embargo el arte feminista no sed io por se les reprimia,sim embargo exusten grandes pintoras entre ellas Frida Calo que tiene una serie de pinturas que refleja a la mujer exitosa,pero tambien a la mujer que sufre.
Desdepues de la segunda guerra mundial la mujer ha ocupado puestos importantes los cuales en años atras solo el hombre se creia que los podia desempeñar.Aplicando la teoria de la mayeuticaen donde expresa Socrates que las almas estan preñadas y que se tiene que ayudar a dar a luz a las ideas,esto tambien se aplica en las mujeres que tienen capacidades y que de acuerdo a su formación aquiere las habilidades,destrtezas y saberes al igual que un barón.

Pedro Colom dijo...

Las mujeres han sufrido varias oleadas de represión,es curioso, cuando leia sobre el feminismo decia que por todos los derechos que tenemos ahora en algún momento se tuvo que luchar,aunque parezcan de sentido común,las feministas se unieron en el ultimo siglo a todas las causas para su definitiva igualdad,creo que ha llegado ya ese punto,el ejemplo mas claro es la canciller Angela Merkel,esta poniendo orden a toda Europa me atrevería a decir,por otro lado,Egipto y Babilonia fueron sociedades tremendamente matriarcales,hasta el punto de que el linaje no procedía del varón,si no de la mujer-hija-princesa,pero si que es verdad que la cultura aún habiendo sacerdotisas,eran mayor en numero los hombres,mas adelante con el Imperio Romano y en la posterior Edad Media las mujeres inteligentes eran tachadas practicamente de "Brujas",el miedo del hombre a ser relegado era superior al placer por convivir con un igual(el descanso del guerrero...),en la actualidad depende el país,ya sea mas laico o desarrollado intelectualmente,son variantes que inciden totalmente en el proposito del feminismo,en España puedo decir que dentro de 20 años la mayoria de docentes seran mujeres y por lo tanto tendran un acceso ilimitado a la cultura ergo destacaran en todos los campos,buena suerte!